Todo negocio carga con al menos una. La que te incomode al leerla es la que hay que resolver primero.
¿Quién contesta mientras tú estás dormido?
Un agente en WhatsApp que atiende, cotiza y agenda a las tres de la mañana, en español o en inglés.
¿Quién te manda el reporte el lunes a las siete?
Un tablero que se arma solo con lo que pasó la semana y te llega antes de que abras la computadora.
¿Quién le recuerda a los que te deben?
Recordatorios de cobro automáticos, con la liga de pago adentro. Paga desde el mensaje.
¿Dónde quedaron los prospectos del mes pasado?
Cada conversación queda registrada: quién escribió, qué pidió y en qué quedó.
¿Cuánto tardas en mandar una cotización?
Se arma y se envía al momento, con tus precios, mientras el cliente sigue interesado.
¿Cuántas veces al día copias datos de un lado a otro?
Lo que hoy pasas a mano entre tu punto de venta y tu hoja de cálculo, pasa solo.
Resolver una sola te devuelve horas cada semana.
Así se ve la primera, resuelta
8:12 AM
Alguien quiere reservar. El restaurante abre a la 1:00.
Tu competencia contestó cuando abrió.
Tú ya tenías la reservación apartada.
El agente trabajó solo.
Dos clientes, dos resultados medidos.
Cinco respuestas y te decimos cuánto dinero se va cada mes por los mensajes que no alcanzas a atender a tiempo.
WhatsApp, Instagram y Facebook juntos. Cuenta personas que escriben, no mensajes sueltos.
La cuenta completa de una reservación típica, no por persona.
Cuando ya nadie está en el mostrador.
Lo que está medido en estudios
Lo que medimos con un cliente nuestro
Lo que estimamos nosotros para este giro
Dónde nos quedamos cortos a propósito: esos estudios miden probabilidad de calificar un prospecto, no pesos perdidos. Pasar de lo uno a lo otro es una estimación nuestra, y la hicimos por lo bajo: donde el MIT reporta 21 veces menos probabilidad a los 30 minutos, aquí apenas se descuenta un 15%. El número real probablemente es peor que el que estás viendo.
Por qué el 5% de ECOMOVE no cuadra con los porcentajes de arriba: ese 5% es sobre todos los mensajes de una campaña de anuncios, donde entra mucho curioso. Quien te escribe por su cuenta preguntando precio, horario o disponibilidad llega con bastante más intención, y por eso aquí los porcentajes son más altos. Son dos poblaciones distintas, no dos versiones del mismo número.
Ya viste el número
Nos cuentas cómo trabajas hoy y sales de ahí sabiendo cuáles son las tres tareas que más conviene automatizarte. Una hora, sin costo y sin compromiso.
Escribir por WhatsApp → Pruébalo sin hablar con nadieMar de Leva es un restaurante que nos inventamos. Su carta es real y su WhatsApp contesta solo. Escríbele, pídele algo que no exista, trátalo mal.
Ver el ejemplo →También estamos en el stand. Llévate la plática y de paso el café.